Las ideologías

“Las ideologías ocupan un puesto emblemático en el proceso moderno de secularización entendido en sentido fuerte, y en particular en este mecanismo de absolutización de lo relativo. Liberalismo, nacionalismo, socialismo y positivismo son las cuatro ideologías más influyentes. Libertad, nación, clase económica, ciencia son nociones centrales para comprender en integridad la naturaleza humana. Pero cuando son absolutizadas, cuando se afirma que el hombre no es más que…, se termina por construir explicaciones reductivas del mundo y de la historia, casas demasiado estrechas, donde gran parte de la realidad se queda afuera.

Será suficiente con ofrecer algún ejemplo para demostrar la afirmación precedente. El liberalismo manchesteriano, identificando la libertad con las leyes del mercado, construyó una mansión confortable, un hogar a la inglesa. Pero la mayoría de las personas se quedaba fuera: es el mundo de la pobre gente, descrito magistralmente por Dickens. Paradójicamente, leyendo las novelas dickensianas, uno se encuentra mucho más cómodo en las casas de los pobres, donde escasean los medios materiales, pero abundan tantas virtudes humanas y cristianas que, en las mansiones de los ricos, quienes teóricamente habían alcanzado, según las categorías mentales del paleo-liberalismo, la libertad y la plenitud de sus vidas.

La visión del nacionalismo, exclusiva y excluyente, provocó auténticas tragedias en la historia contemporánea. La identificación del hombre con su pertenencia a una nación, etnia, raza o cultura determinadas quita a la persona humana una de sus propiedades más esenciales: su apertura interpersonal. El hombre se convierte en más hombre, se hace más digno, en la medida en que comunica o entra en comunión con los otros. Esta apertura —que tiene una dimensión ética y una más originaria, que es ontológica— implica el respeto a la diversidad, la promoción del diálogo intercultural y la conciencia de la radical unidad del género humano, basada en la idéntica dignidad de toda persona. El nacionalismo cierra los horizontes existenciales, e impide a las personas singulares y a enteras comunidades la posibilidad de enriquecerse con los dones de la comunicación interpersonal. La casa del nacionalista se queda chica, es pobre y oscura, porque es una casa con las puertas cerradas.”casa con las puertas cerradas.”

Mariano Fazio

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