Quejarse cansa

Le preguntaron una vez a Quilón, uno de los siete sabios de Grecia, qué diferenciaba a las personas educadas de las ignorantes. Respondió que se distinguían unas de otras por «sus esperanzas». Es decir, por la calidad de sus deseos y ambiciones, de sus ansias y trabajos, de sus intereses y desvelos. Al ignorante que parece sabio leSigue leyendo “Quejarse cansa”

Cuando pase la tormenta

Cuando la tormenta pase Y se amansen los caminos  y seamos sobrevivientes  de un naufragio colectivo.  Con el corazón lloroso y el destino bendecido nos sentiremos dichosos tan sólo por estar vivos. Y le daremos un abrazo  al primer desconocido y alabaremos la suerte de conservar un amigo. Y entonces recordaremos todo aquello que perdimosSigue leyendo “Cuando pase la tormenta”